¿Qué dijo el cardenal Zen
sobre la sinodalidad?
Pbro. Dr. Julio César Saucedo
En el reciente consistorio convocado por el Papa León XIV, el cardenal Zen hizo una dura crítica al método de la sinodalidad. ¿Cuáles son los puntos importantes que expresó el cardenal?
1. «La férrea manipulación del proceso es un insulto a la dignidad de los obispos, y la continua referencia al Espíritu Santo es ridícula y casi blasfema».
2. La ruptura entre sinodalidad y Tradición.
3. ¿El Papa puede escuchar a todo el pueblo de Dios?
4. «¿Los laicos presentes representan realmente al Pueblo de Dios?».
5. ¿Los obispos elegidos fueron capaces de hacer un proceso de discernimiento?
6. “Si los obispos se creen más competentes, ¿no conducen las diferentes interpretaciones y decisiones a nuestra Iglesia a la misma división (fractura) que se encuentra en la Comunión Anglicana?”.
La expresión de sinodalidad no ha sido ajena al caminar de la Iglesia; sin embargo, el problema no está en el concepto sino en un cierto uso “ambiguo”. ¿En qué sentido? En que tal parece que el proceso sinodal no fue deliberativo, sino cuidadosamente dirigido. Cuando los documentos de trabajo ya marcan las conclusiones, la escucha es solo decorativa; por eso, es que el cardenal Zen, llamó “manipulación blindada del proceso”.
A ello, se suma el uso retórico del Espíritu Santo, es decir, invocarlo para legitimar las decisiones previamente orientadas. El problema posible en este uso, es la de un cierto “parlamentarismo eclesial". La Iglesia no se sostiene por mayorías, sino por la fidelidad al depósito de la fe. Bajo estas consideraciones emerge la pregunta: ¿La sinodalidad es un camino de renovación o de confusión?
¿Qué nos dice a nosotros?
En primer lugar, escuchar no es lo mismo que discernir; pues, un riesgo que existe es convertir la sinodalidad en una recopilación de opiniones; además que, es necesario que exista la transparencia real en el proceso (razones para aceptar o no determinadas propuestas). Otro elemento que, surge es la formación previa del Pueblo de Dios: no se puede discernir eclesialmente, sin una formación. En pocas palabras, participación sin formación degenera en mini ideologías.
Ahora bien, parte del camino sinodal es la evaluación y corrección. El proceso sinodal no es infalible; la corrección es parte fundamental de la sinodalidad.
Bajo la mirada del Papa León XIV, ¿cómo se comprende la sinodalidad?
Al haber retomado, la sinodalidad en el reciente consistorio convocado por él, se puede inferir que, la sinodalidad no es un proceso institucional, sino una actitud o estilo de ser Iglesia, donde hay participación, escucha y comunión. Además que, no existe una plantilla uniforme que se aplique a todos los países. Por último, la sinodalidad puede comprenderse en el circuito de los verbos: escuchar, discernir, dialogar, y servir (diakonía).